¿A dónde?
El cielo
Los rincones secretos se desvelan, te desvelan. Ciudad, que renace gris desde el asfalto, ciudad que se desvanece teñida de negro, azul y gris...
lunes, 28 de mayo de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
jueves, 3 de mayo de 2012
LOS PINTORES CUBISTAS (1913)
G. Apollinaire
Las virtudes plásticas : la pureza, la unidad y la verdad dominan a la naturaleza abatida.
En vano se curva el arco iris, las estaciones se estremecen, las multitudes se precipitan hacia la muerte, la ciencia deshace y rehace lo que existe, los mundos se alejan para siempre de nuestra concepción, nuestras imágenes móviles se repiten o resucitan su inconsciencia, y los colores, los olores, los ruidos en los que nos desenvolvemos nos sorprenden, para luego desaparecer de la naturaleza.
La belleza, ese monstruo, no es eterna.
Sabemos que nuestro aliento no tuvo comienzo y no se extinguirá jamás, pero concebimos ante todo la creación y el fin del mundo.
Sin embargo, demasiados artistas-pintores aún adoran las plantas, las piedras, el mar o los hombres.
Nos acostumbramos con facilidad a la esclavitud del misterio. Y la servidumbre termina por crear dulces pasatiempos.
Permitimos a los obreros sojunzgar al universo, y los jardineros le guardan menos respeto a la naturaleza que los artistas.
Ha llegado el momento de ser los amos; la buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria.
A este lado de la eternidad danzan las mortales formas del amor y el nombre de la naturaleza resume su maldita disciplina.
La llama es el símbolo de la pintura y las tres virtudes plásticas se consumen resplandeciendo.
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