El cielo

Los rincones secretos se desvelan, te desvelan. Ciudad, que renace gris desde el asfalto, ciudad que se desvanece teñida de negro, azul y gris...

martes, 28 de agosto de 2012

Todos los días lo mismo, sin ser lo mismo

La calle hierve de gente. Gente normal, gente espectacular que cada día lucha titánicamente contra los cambios para seguir nadando en paz dentro de su rutina. Gente que camina cada día con el mismo andar, con el potencial de echar a correr.
La chica poeta, delgaducha y desgarbada, se detiene a escuchar. Las conversaciones tampoco cambian mucho de un mes para otro.
Por eso le gustan los extranjeros, lástima que haya pocos. Tienen otra mirada.
Una mirada curiosa, ajena, atenta y recelosa; como de animalillo herido, reticente a los cuidados.
La mirada de quien tiene muchas cosas por perder y muchas por ganar
Como el tigre cuando enfrenta a un elefante.
Un elefante grande, gris, pesado y severo, con larga trompa para atraparte fácilmente.
La chica poeta dibuja un elefante. Y al lado escribe, con letra pequeña:
 "la rutina es un elefante de culo gordo, corbata hortera y gafas cuadradas que te atiende con hastío en la ventanilla de atención al cliente"

viernes, 10 de agosto de 2012

O puede dejarte a la deriva, hasta que tú elijas.

"Es verano y... hace frío. Me gustaría saber si tú también necesitas una chaqueta."
Alguien la abrazó por detrás:
-Ve más despacio. Cuando piensas caminas demasiado rápido. Dime en qué esta vez.
-No.
-¿Por qué?
-Por que no es en ti.
-Yo tampoco estaba pensando en ti.
"No sé por qué me desagrada eso, pero es lógico que no lo haga."
-Estaba pensando en lo que podrías ser si dejases atrás esa venda en los ojos.
-Busca quien pueda quitármela.
-Estoy con ella ahora mismo.
-No sabes nada.
-Tampoco me dejas. Pero sé una cosa. No es sólo lo que parece. ¿Me equivoco?
-Odio esa pregunta. 
-No contestas.
-Ni lo haré. ¿Vamos a bañarnos al mar?
-Hace frío.
-Por eso.
"El mar puede ahogarte o salvarte." 
-Vaitiare-

domingo, 5 de agosto de 2012

Princesa de mi locura

Te amo.
Te amo con locura, deprisa y torpe.
Te amo.
Te amo con cordura, despacio y suave.
Te amo.
Eres el color que siempre le faltó a mi paleta.
¿Sabes qué, princesa?
Hoy sé más que nunca que te amo.