-Es posible pero...¿qué demonios?, ambos miramos la misma Luna antes de caer en brazos de Morfeo.
-Sin embargo, para mí no es sólo la Luna.
-Para mi lo es.
-He aquí el por qué de considerarnos gente rara los unos a los otros.
El hombre de la gabardina beige levantó su sombrero en señal de despedida y marchó calle abajo.
-Vaitiare-
No hay comentarios:
Publicar un comentario